El libro

Este libro de autoedición (de 135 ejemplares), que ya desde su génesis, no pretendí que fuera una mera edición más o menos afortunada de los distintos poemas con ilustraciones que los acompañaran. La idea era unir en una misma imagen poemas e ilustraciones con la intención de arrastrar al lector a al estado anímico que habita en el poemario; ciertamente, por el carácter de imagen los poemas parece que han quedado en un segundo plano ante las ilustraciones, y es más, en ciertos poemas hay dificultades para ser leídos lo que puede producir a ciertos lectores el rechazo a leerlos.

Por una parte, pensé que la mera lectura de los poemas no era la primera función de este libro; hay un montón de buenas ediciones del poemario, algunas comentadas, incluso también ilustradas; tenia que ser una edición muy distinta a todas las demás, y no me bastaba la simple unión de ilustración y poema en una imagen. Tenía que jugar con las letras (poemas), e imágenes para suscitar al lector las sensaciones (de angustias, de rechazos, de zozobras…)  en las se envuelve el poemario. En este sentido me pareció una buena idea transparentar algunas partes de poemas, en algunos casos, y en otros dificultar su lectura por la tipología de la fuente elegida.

Poeta en Nueva York

Comentarios, dibujos, pinturas, que hacen hincapié en las reflexiones que Federico García Lorca hace en su poemario; reflexiones sobre la sociedad que encuentra a su llegada a Nueva York, y sobre su situación personal, y la mayoría de las veces se mezclan.

Pensamientos, que me han sorprendido, ya que en ellos se reflejan la plena conciencia del poeta de que cuando llega a Nueva York  en 1929 se da cuenta  de que allí  está empezando  una nueva sociedad, que es la misma que nosotros estamos viendo  cómo se  acaba.

Esta idea me ha permitido basar este proyecto en la actualidad, lo que sin duda constituye un homenaje a Federico García Lorca, y a su obra poética; queriendo demostrar su actual vigencia.